Brotes germinados de alfalfa

Los brotes germinados de alfalfa, por su contenido nutricional tan importante y su versatilidad en la cocina, se han convertido en uno de los más consumidos. Sus beneficios son tantos que podríamos cualificarlo como superhéroe del mundo vegetal.

¿Qué nos aporta?

-Gran riqueza de vitaminas y minerales esenciales. Podemos destacar la presencia de las vitaminas D, C, H (biotina) y ácido fólico, entre otras. En menor medida se encuentran las vitaminas A, E, K y las del grupo B.

-La vitamina D ayuda a asimilar el calcio y el fósforo, cuya deficiencia está relacionada con dolencias como la obesidad, la depresión, hipertensión, algunos tipos de demencia, alergias y diabetes.

-Su alto contenido en vitamina C, hace perfecto el germinado de alfalfa para ayudar a prevenir resfriados y gripes. También es un antioxidante reconocido, combatiente de los radicales libres y el envejecimiento celular.

-La vitamina K se encarga de transportar el calcio a los huesos y hace que no se depositen el calcio en lugares poco adecuados como las arterias. También favorece la coagulación, con lo que está indicado como complemento alimentario para personas que han salido de una operación quirúrgica.

-La vitamina H ayuda al mantenimiento de la piel y el cabello.

-Las proteínas, al transformarse en aminoácidos refuerzan el sistema inmunitario y las defensas.

-Su alto contenido en hierro ayuda a combatir la anemia.

-Los germinados de alfalfa son ricos en calcio para los huesos.

-El magnesio que aporta también combate el cansancio muscular y mejora el tránsito intestinal.

-La fibra contribuye a la sensación de saciedad con muy poca aportación calórica.

-El germinado de alfalfa puede actuar de forma similar al estrógeno, hecho que puede ayudar a corregir una deficiencia en esta hormona, como en los casos de la menopausia. Por esta razón se desaconseja un consumo excesivo durante el embarazo ni si se utilizan anticonceptivos hormonales, ya que puede restar su efectividad. Por el contrario, puede ayudar a corregir trastornos menstruales.

- Las enzimas facilitan la digestión y reducen el nivel de colesterol en sangre.

En la cocina

El germinado de alfalfa es la lechuga de los germinados. Por su sabor suave y textura fina y crujiente, es un producto fácilmente combinable.

Le sacaremos todo su partido haciendo que aporte frescor y nutrientes a un bocadillo, que ejerza como acompañamiento desengrasante para segundos contundentes o como protagonista en una ensalada.

Conviene utilizar vinagretas cuya sutileza esté a la altura de la de la alfalfa, por lo que descartaremos ácidos extremos u otros aliños excesivos.